lunes, 26 de septiembre de 2016

BUENAS NOTICIAS EN UN MAL LUGAR

Rut 1:6, 7 "Entonces se levantó con sus nueras, y regresó de los campos de Moab; porque oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan. Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá."

Noemí ha vivido en carne propia el dolor, su esposo y sus dos hijos han muerto. Junto con esto, se encuentra viviendo en un lugar que no es su tierra natal, habita como extranjera en un pueblo que antes había sido hostil con su propia nación.

Pero estando en una condición de duelo, desamparada totalmente y rodeada de vecinos que no son sus amigos, siendo residente extranjera en una cultura diferente le llegan noticias de su propia nación “oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan” ¡Cuánto aliento nos trae tener buenas noticias! ¡Cuánta esperanza germina en el alma! ¡Cómo cambian las aguas alrededor  por donde surca el navío de nuestro corazón! Bien dice San Pablo “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” Romanos 10:17 Las buenas noticias son motivadoras, saber que ya queda poco para que termine el invierno y ver las evidencias de la primavera naciente a través de los árboles floridos es motivador. Las nuevas recibidas ha traído sobre esta viuda la reconfortante esperanza del cambio de aire. ¡Se acabarían sus días desérticos de pena y dolor! 
Y ahora, impulsada por las novedades recibidas y del mismo modo, como hace casi 10 años atrás, habían planeado y decidido ir a Moab; Noemí, está con un firme propósito, con un deseo nítido y una acción de la cual no la harán vacilar: volver a su Belén que la había visto partir “7 Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá” La acción de emprender el viaje de retorno es un tanto distinta que cuando fueron a Moab, ya no están el esposo y los hijos, sino que ahora camina junto a sus nueras, pero esto no es un impedimento para retornar, pues está resuelta a volver.

Mi estimado lector, no te quedes estancado y detenido como presa del miedo paralizador. Si has experimentado los infortunios de la vida, el divorcio, la enfermedad, la pérdida del trabajo, el embargo de tu casa, el choque de tu carro, bajas sustanciales en tu empresa, amargura en tu corazón, resentimiento porque alguien te ofendió. Si has vivido bajo el manto de la violencia intrafamiliar, o has sido azotado por el flagelo de las adicciones, o la injusticia social que se cierne sobre nuestros países, debes saber que hay esperanza, hay buenas noticias para tu alma y con ellas se puede volver a empezar y levantarse. ¡Por sobre nuestra realidad hay esperanza!

Salmo 57:2 "Clamo al Dios Altísimo, a Dios, quien cumplirá su propósito para mí" (NTV)