miércoles, 28 de mayo de 2014

Encubrimiento, arrepentimiento y misericordia

Ps. Byron Sales Curiel
Dosis de Sabiduría


Recuerdo el día que llegó a  mi oficina para consejería, al verla no era la misma persona, su rostro reflejaba un estado de enojo e incertidumbre, su voz quebrantada por lo que me iba a confesar:  "mi esposo me es infiel.  Ayer después de recibir una llamada lo encontré  con su asistente en una habitación en un hotel a las afueras de la ciudad".

Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan,  recibirán misericordia.  Proverbios 28:13 NTV

Nadie podría siquiera imaginarlo, pues eran una pareja de esposos exitosos en sus profesiones, con dos lindas hijas estudiando en la universidad que como familia asistían fielmente a la iglesia.  Afortunadamente después de un proceso que duró meses la relación se restauró. Él reconoció sus faltas, dejó a su amante, ella lo perdonó y ahora son una familia que disfrutan de sus nietos.

Si no hacemos algo al respecto, tarde o temprano lo que está encubierto saldrá a luz, porque Dios juzgará cada cosa hecha en lo secreto, sea ésta buena o mala... Eclesiastés 12;14.

El verdadero arrepentimiento implica no solo reconocer nuestros pecados sino también apartarnos de ellos. Las cosas no terminarán bien si se insiste en encubrir las faltas, con el arrepentimiento genuino se alcanza misericordia.

Mientras me negué a confesar mi pecado, mi cuerpo se consumió y gemía todo el día. Finalmente te confesé todos mis pecados y ya no intenté ocultar mi culpa. Y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció. Salmos 32:3-5 NVT