jueves, 10 de octubre de 2013

Lo necesario y más de lo necesario


Pastor Byron Sales Curiel
Dosis de Sabiduría - 10 octubre 2013 

“El Señor no dejará que el justo pase hambre, pero se niega a satisfacer los antojos del perverso. Los perezosos pronto se empobrecen; los que se esfuerzan en su trabajo se hacen ricos.”  Proverbios 10:3-4 NTV

Los primeros años de nuestro matrimonio, económicamente hablando fueron los más difíciles.  Éramos un par de jóvenes recién graduados de la universidad. Asistíamos semanalmente a la iglesia, nos esforzábamos por dar nuestros diezmos y ofrendas aunque siendo honestos no siempre lo conseguíamos; y un antes de casarnos, dedicamos buena parte de nuestro tiempo libre para servir en el liderazgo de los jóvenes de la iglesia.

La fidelidad de Dios nos dio trabajos modestos pero estables, los cuales nos generaban ingresos para suplir nuestras necesidades muy básicas y para pagar la obligación bancaria por el financiamiento de nuestra casa, sin embargo, no había lujos ni nada extra, solo lo necesario.

La justicia es un concepto de gobierno más que de religión.  Ser justo implica estar alineado a la justicia de Dios, y la justicia de Dios implica estar supeditado en obediencia a Su ley, Su Palabra.

“He sido joven y ahora soy viejo, pero nunca he visto justos en la miseria, ni que sus hijos mendiguen pan”.  Salmos 37:25 NVI

“Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y Él les dará todo lo que necesiten” Mateo 6:33 NTV

Cuando una persona es justa y reconoce a Dios como Señor de su vida, no pasará hambre y miseria, pues Él le proveerá siempre de todo lo necesario. Sin embargo, todas las personas que aspiran a tener más allá de lo necesario, hace algo más: “se esfuerzan en su trabajo [y] se hacen ricos”…

Se puede cometer dos errores en relación a la obtención de la verdadera riqueza, al pensar que:

1. Que se puede alcanzar, con el solo hecho de ser justo, pero sin esforzarse en el trabajo.

2. Que se puede alcanzar, con solo el hecho de esforzarse en el trabajo, pero sin buscar la justicia y bendición de Dios.