martes, 29 de octubre de 2013

Dirección con frenado automático

Pastor Byron Sales Curiel
Dosis de Sabiduría  -  29 octubre 2013

“Cuando la gente no acepta la dirección divina, se desenfrena.  Pero el que obedece la ley es alegre” Proverbios 29:18 NTV

Un automóvil sin timón y sin frenos es inconcebible.  Sin control de la dirección y frenos defectuosos provocaría severos accidentes y cobraría la vida de personas.

En junio de 2006, la marca de automóviles Volvo, presentó un sistema de frenado automático.  Este sistema frena automáticamente cuando detecta un obstáculo delante del automóvil y calcula en función de la distancia y de la velocidad que hay un riesgo de impactar con él.  Previamente emite un aviso visual y sonoro al conductor para advertirlo de que se está acercando a un obstáculo, pero si éste no hace caso o no le da tiempo, se activa la frenada automática.

Tener la dirección de Dios es como tener incorporado un sistema de frenado automático. Como el timón al automóvil, la dirección de Dios determina el rumbo de nuestra vida, y además activa los frenos de ser necesario.

Aceptar la dirección de Dios, es someterse voluntariamente a su ley, es decir, ser obedientes a su Palabra.  Y contrario a causar tristeza, esto traerá alegría y satisfacción al corazón.

“… Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre.  Aún si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta” Salmos 23:3-4 NVI