domingo, 9 de octubre de 2011

Combatiendo Contra Ti Mismo...

"Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvaras a ti mismo y a los que te oyeren"
1era Timoteo 4:16

Este tema podría decirse que es una continuación del pasado tema: "Tu Mayor Enemigo Eres Tu Mismo". A leer este pasaje de una de las cartas escritas por Pablo para Timoteo, notamos que empieza con una advertencia, "ten cuidado de ti mismo...". Hay momentos en los que me pregunto, ¿Que pensará Dios acerca de aquellos momentos en el que le echamos la culpa al diablo por nuestros errores, descuidos, inconvenientes o desgracias? o ¿Qué pensará el diablo cuando, sin saber que nos está pasando, le echamos la culpa?. Esta forma de pensar y muchas veces de actuar me ha llevado poco a poco a pensar si muchas veces estamos ayudando al enemigo a facilitar sus ataques o tal vez nos creemos tan importante que no somos capaces de cometer errores, es por ello que es importante que tengamos cuidado de nosotros mismos.

Hay 2 puntos que voy a tratar sobre el porque debemos cuidarnos de nosotros mismos y de la doctrina. Aquello que salir entrar y aquello que dejas entrar de ti. Verás, que aquello que dejas salir de ti refleja aquello que abunda de ti y aquello que dejas entrar a tu vida, como formas de pensar, actuar, o basura que puede afectarte desde adentro.

1) Aquello que dejas salir de tu vida:

Existen 2 formas en las que dejamos salir aquello que tenemos por dentro, sea malo o bueno. Tu lengua (lo que dices), tu cuerpo (lo que haces),  Estas 2 formas si no están en la misma dirección con Dios, pueden terminar siendo tu perdición y notarás que estas forman parte de ti, ya que eres tu el que dice lo que piensas y haces lo que quieres, pero si están en la dirección que Dios quiere, puedes salvarte a ti y a aquellos que te siguen.

La lengua, esta quizás sea la mayor arma que posea el ser humano, ya sea en contra de los demás o contra ti mismo, puede llegar a cambiar ideas, matar sueños, crear realidades, y hasta destruir vidas. Pero verás que a pesar de las cosas malas que podemos llegar a pensar sobre las consecuencias de lo que decimos Dios ha puesto en nosotros la capacidad de controlarlo pero va conectado con nuestra mente. En la carta de Santiago capítulo 3, dedica todo un capítulo sobre la lengua que les invito a que lean. Se basa en el hecho de que la lengua es algo pequeño que hace o controla grandes cosas y muestra ejemplos de cosas que controlamos por medio de algo pequeño, como los caballos y las grandes naves (barcos). Ahora bien, en el verso 8, muestra textualmente: "pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado...", notamos entonces el potencial que tiene la lengua para nuestra vida y cuando recordamos aquel refrán: " Eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que dices..." vemos el gran peso de lo que decimos.

Si bien es cierto que la lengua no puede ser refrenada, leemos en el verso 2, capitulo 3 de Santiago, y notamos algo importante como comparación cuando leemos: "Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo". Vemos como el controlar la lengua es parte fundamental de la siguiente forma de aquello que dejamos salir en nuestra vida, que es tu cuerpo o aquello que haces.

Tu Cuerpo, esta es la segunda arma que posee el ser humano, ya que lo que hacemos siempre va a afectar a alguien o a nosotros mismos, ya sea para mejorar o empeorar, bendecir o maldecir, construir o destruir, avanzar o retroceder, etc. el punto es que las cosas que haces pueden llegar a tener el mismo efecto como las cosas que dices. Recuerda que si no haces lo que dices, puedes terminar diciendo lo que haces. Lo que hacemos es también una forma de afirmar lo que decimos, ya que ¿si una persona no hace lo que dice, tiene validez?, por lo menos lo pensamos un poco antes de decidir. Aunque si bien es cierto que lo que decimos puede llegar a tener mas fuerza que las hacemos, también recordemos que las cosas que hacemos son tangibles y es por ello que hacer algo puede valer mas que solo decirlo. Decir que vamos a lograr una meta no es suficiente si no empezamos a progresar (hacer algo), demostrar amor es mucho mejor que solo decirlo. Dios no se quedó arriba en en cielo diciéndonos cosas muy bonitas o muy halagadoras, Él vino a este mundo y murió por todos nosotros en la cruz, es decir, actuó y no solo habló.

De hecho, las cosas que hacemos (obras) mantienen viva a nuestra fe, o ¿no recuerdas aquel versículo?: "Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma" (Stgo 2:17), es evidente la importancia tanto de lo que hablamos como de las que hacemos, pero el primer paso para controlar tu cuerpo es controlar tu lengua.

2) Aquello que dejas entrar a tu vida:

Pablo le recomienda a Timoteo que se cuide también de la doctrina, ya que forma parte de todo aquello que dejas entrar a tu vida. Y cuando me refiero a que dejes entrar a tu vida, me refiero a lo que dejes entrar a tu mente. La mente es como una gran tierra fértil, es decir que todo lo que allí vayas a sembrar va crecer, pero sólo de ti depende que semilla vas a dejar depositada en esa tierra para que crezca. Recuerda que cada cosa que dejes entrar a tu vida es como una semilla que puede crecer en nuestra mente. Lamentablemente existe buena tierra para lo malo, y mala tierra para lo bueno, pero ¿por qué ocurre esto?, porque somos nosotros mismos los que preparamos esa tierra (mente) con nuestros pensamientos, ideas, prejuicios, actitudes y conocimientos.

Aquello que dejas entrar a tu vida puede llegar a tener un papel importante en tu forma tanto de hablar como actuar, así también como la manera de pensar. Juan escribe una frase muy importante si lo vemos desde un punto no tan literal y mas figurativo: "Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!. Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras" (2da Juan 1:10-11). Nos preocupamos mucho en nuestro caminar que nada nos contamine o que algo pecaminoso entre en nuestra vida, y olvidamos que muchas cosas dejamos entrar por nuestra forma de pensar o prejuicios que tenemos. Yo soy una de las personas que cree que a veces le dejamos en camino fácil al enemigo para que entre y haga lo que quiera con nuestras vidas sabiendo que tenemos que ver que lo hacemos, lo que hablamos y lo que pensamos, y así sabremos como combatir contra nosotros mismos.

Cuidemos mucho aquellas puertas en nuestra vida que dejamos abiertas, ya que el enemigo es como un ladrón, y sabemos que si a media noche dejamos las puertas de nuestra casa abierta, el ladrón que pase por nuestra casa no va pedir permiso para entrar, así también el enemigo no te pedirá permiso para entrar a tu vida.

Para terminar te recuerdo que la mente controla tu cuerpo, si tu controlas tu mente podrás controlar tu lengua, y si controlas tu lengua y mente, podrás controlar tu cuerpo, y al fin si controlas tu cuerpo, lengua y mente, podrás entonces controlar tu vida, Dios te dio el poder de la voluntad y si decides que tu vida estará al servicio de Dios, grandes cosas te pueden pasar y no te preocupes cuan difícil sea la prueba por la que estás pasando, deja tus cargas a Dios y verás que las cosas se pondrás mas fácil. Si has leído este tema es porque ya tienes una nueva forma de ver las cosas, y es por eso que en Juan 8:32 expresa; "y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" y si pones en practica lo que cada día aprendes de Jesús, verás como un nuevo aliento tendrás para lograr las cosas.

Texto hecho por JovenCristiano desde: cartasdeunjovencristiano.blogspot.com


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