sábado, 3 de septiembre de 2011

Mi Señor tarda en venir

¿Cuántas veces hemos visto películas, o leído en alguna novela, o hasta lo escuchamos de algún conocido/a, que a él o a ella lo dejaron plantado el mismo día del casamiento?. Nos reímos cuando veíamos la película protagonizada por Julia Roberts, donde usando cualquier recurso que tenía a la mano, se escapaba de su prometido, justo al momento en que la flameante novia se acercaba al Altar. La idea de casamiento o compromiso sigue siendo para muchos un verdadero conflicto, y hasta motivo de gran stress.

Aunque esto puede parecer un verdadero escándalo, somos pocos los que relacionamos una historia como esta, con la vida de Cristo, y su encuentro con su Amada Esposa. 

¿Es así o no? Para aclarar un poco las dudas, usaremos como base los capítulos 24 y 25 del libro de Mateo. Ambos capítulos son interpretados por muchos, como los pasajes claves sobre los Tiempos Finales: El tema del Regreso de Cristo a la Tierra; la existencia de un gobierno mundial en contra de Cristo; los acontecimientos en la naturaleza; la gran tribulación; y la necesidad de velar, son conceptos que aquí se mencionan, pero hay algo más. Jesús unió (vinculó-conectó) la preparación para los tiempos finales con la intimidad con Dios. Jesús enseñó sobre los tiempos finales en Mt. 24:3-44 y luego aplicó su enseñanza en 3 parábolas a aquellos que Él llamó al liderazgo (Mt. 24:45-25:30) antes de describir el juicio final (Mt. 25:31-46).

Entonces determinamos que estos dos capítulos son “una enseñanza” que está enfocada en preparar líderes para los tiempos finales. El gran avivamiento y la mayor oposición en la historia sucederán en la generación en que Cristo regrese. Nosotros debemos continuar en el ministerio para que se manifieste la gran cosecha e impactar nuestra sociedad. La luz aumentará al mismo tiempo que la oscuridad aumente. El trigo y la cizaña crecerán (madurarán) juntas en el final de los tiempos.


Jesús dijo: “He aquí yo vengo pronto”. Debemos permanecer fieles durante su retraso.

Parábola #1 (Mt. 24:45-51): El retraso de Jesús es más corto de lo esperado. La parábola del siervo fiel y el siervo malo en estos versículos contrasta con 2 tipos de líderes en el reino. Los líderes malos trabajan por los motivos erróneos abusando de la bendición y autoridad confiada (enviada) por Dios. Los buenos siervos son aquellos prudentes y fieles mientras les dan el alimento a los hijos de Dios.

Parábola #2 (Mt. 25:1-13): El retraso de Jesús es más largo de lo esperado. La parábola de las vírgenes prudentes e insensatas en estos versículos enfatiza la necesidad de estar conectados con el Espíritu para cultivar intimidad con Jesús, el Dios Novio. Algunos líderes prudentes con buenas motivaciones terminan trabajando con un espíritu equivocado por ser negligentes en mantener su intimidad con Dios.

Parábola #3 (Mt. 25:14-30): El retraso de Jesús es más difícil de lo esperado. La parábola del siervo fiel en estos versículos se enfoca en ser fieles en nuestros ministerios (o talentos) que nos ha sido confiado en tiempos donde parecen pequeños y difíciles (Mt. 25:21, 24). La mayoría tiene labores (talentos) ministeriales pequeños. Aquellos que tengan malos resultados, trabajaron con una evaluación equivocada y fueron negligentes en su labor ministerial.

Ahora, aunque mi Señor tarde en venir, tú decides quien quieres ser
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Fuente: Natalia Fuentes.