miércoles, 21 de septiembre de 2011

"Desmárcate"


Si vas a hacerlo que sea con decisión, colocando todo lo que quede en tu interior, sea mucho o poco, ponlo a disposición. Más vale intentarlo que quedarse viendo como juega tu rival, más vale chocar con el oponente que ver como lentamente tus fuerzas y sueños se agotan por no estar en movimiento.

Si tienes muchas fuerzas, no la despilfarres, ¡adminístralas!, haz algo a favor de tu equipo. Recuerda que no te desmarcarás por tu propio favor o por enorgullecer tu nombre, hazlo para que otros vean un “espacio claro” y puedan juntos alcanzar la meta. Si tienes pocas fuerzas, deberás usarlas con sabiduría, aprovechando cada gota de astucia que has recolectado a lo largo de los años.

Así como ven en esta imagen de rugby, claramente el jugador que viste de blanco no está desmarcado, está luchando con uno de sus oponentes para avanzar. Quizás esta escena se repita múltiples veces, no consigas lo que esperabas o te canses de tanto intentarlo. Sin embargo, cada acto de avanzar te hará más fuerte, más sabio y le dará más chances a los que están a tu alrededor de avanzar. Animarás a otros a hacer lo mismo, los pondrás en movimiento y al ver esto te animará también a luchar con más coraje la próxima vez. Cada avance te permitirá ver desde otra perspectiva “el campo de juego”.

Sin duda en este juego se puede ver claramente cuán difícil es avanzar para alcanzar la meta, anotar. Sin embargo la vida no es tan gráfica como se ve en la foto. Hay momentos en que lentamente nos aletargamos hasta quedarnos sin movimiento alguno. Aun cuando nuestro corazón late, vamos al trabajo, a la universidad, etc. no hay “chispa” en nuestro interior. De un tiempo a otro, nos quedamos sin suspiros, risas ni sueño verdaderos. ¿Qué pasó? No tenemos la más mínima idea. Y eso nos sucede porque no estamos luchando, no estamos enfrentando la dificultad que nos impide avanzar, ese miedo invisible que nos mantiene inmóviles a una orilla del “césped”.

Vamos a movernos, a intentarlo nuevamente, costará en un comienzo, sin embargo nada será mejor que sentir que estamos luchando como siempre debió ser. Muévete con sorpresa, dejando tu corazón, para que así cuando ya te hayas desmarcado, hayas dejado atrás a tus rivales, goces de la posibilidad de sentir el aire pegando fresca y rápidamente en tu cara. Es ahí donde tendrás la opción de anotar o de generosamente a un compañero darle esa magnífica posibilidad.

Autor: Andrés Castillo
Blog de Origen: http://leerydespertar.blogspot.com