miércoles, 15 de junio de 2011

Una Cruz, distintas miradas 1: Judas Iscariote; sacando partido de la Cruz


La Cruz, es un suceso real, que no deja a nadie en la indiferencia, pues de una u otra forma nos afecta y reaccionamos para bien o para mal. La Cruz no es el simple cuento de hadas, es por cierto el momento que divide la historia, que atrae o aleja la mirada. Cualquiera que se topa con ella, tendrá que decidir, porque es el punto en donde se vifurca el camino y donde comienza una nueva calzada.
Queremos abordar la Cruz desde múltiples miradas; hoy: JUDAS ISCARIOTE, SACANDO PARTIDO DE LA CRUZ.

Por todos es conocido el nombre del discípulo traidor y creo que nunca nadie llamará a alguno de sus hijos como él. La Biblia nos ofrece una descripción precisa, leemos del siguiente modo: "Entonces uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes y les dijo: ¿Qué están dispuestos a darme para que yo les entregue a Jesús? Y ellos le pesaron treinta monedas de plata. Y desde entonces Judas buscaba una oportunidad para entregar a Jesús" Mateo 26:14-16 (Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy)

Esta sola descripción vale para hacernos un panorama completo de quién era Judas y por lo que aquí se nos dice, él buscaba ganar y no perder. El punto principal es que se equivocó rotundamente con su mercancía, porque a diferencia de los negociantes, éste ofreció por un salario al Autor de la Vida. Judas pretendiendo obtener beneficios, llegó a un acuerdo con las más alta jerarquía religiosa de la época, lo que le pareció un buen negocio.
Al parecer las enseñanzas de Jesús, este nuevo "Rabí", no cumplían sus espectativas; amar al prójimo, poner la otra mejilla ante quien te agrede, pagar los impuestos al Imperio, perdonar vez tras vez; no llenaban el corazón de este discípulo que buscaba obtener no sólo beneficios espirituales para un alma sedienta sino que, al igual que muchos, procuraba conseguir bienes y fama, riqueza y poder. Esta actitud se ha venido manifestando durante todo el transcurso de la era cristiana; no nos debe sorprender esa intención de siglos pasados cuando los "seguidores de Cristo", negociaban la salvación y el perdón de los pecados con la llamada venta de indulgencias, con el pretexto de servir al Señor Jesucristo, pero logrando obtener gran ganancia personal y sin duda la condenación de los otros.
La historia sigue su curso y de la filas de la cristiandad se levantaron otros con la misma actitud de Judas, pero ahora enseñarán a sus seguidores "la doctrina de la prosperidad" diciendo: "entrega tu carro, tus joyas, tus propiedades y Dios te dará 100 veces más..." Millones inocentes caerán en la trampa y algunos perderán todo sin obtener más que un "Dios te bendice", en cambio los propagadores de esta doctrina, se llenarán los bolsillos con dinero, con el pretexto de realizar la "obra de Dios"

Pero no es sólo en los grandes movimientos de la cristiandad que se da esto de adoptar la actitud de Judas, sino que ahora mismo, mientras lees estas letras, hay muchos que en las filas de los que se dicen ser seguidores de Cristo, se mantiene la misma actitud; se busca de Jesucristo con el fin de obtener una buena posición, se tiende a pedir más recursos a Dios; cada uno busca ganar, obtener y conseguir para su propio beneficio. No está mal querer surgir, pero cuando los medios usados para ello se sostienen en la fe o se centran en Jesucristo, sin duda se ha equivocado el camino.
Mi amigo, el fin de Judas no es desconocido, obtuvo su ganancia en plata -treinta monedas- pero la recompensa de la culpa y el remordimiento lo llevaron a atentar contra su propia vida; las treinta monedas no las pudo disfrutar y lo peor de todo resulta ser que perdió la comunión con su Maestro, Jesucristo. Quiera Dios que reconsideremos nuestra actitud y en vez de estar afanados en obtener, ganar, alcanzar y conseguir más y mejores cosas aduciendo que servimos al Señor Jesucristo; vivamos agradecidos no confundiendo la buena obra que ha realizado en nuestro beneficio, al morir por nosotros en la Cruz.

Por Escriba Diligente - Chile
www.abriendoellibro.blogspot.com