miércoles, 11 de mayo de 2011

La Verdad - Por Mariano Spinardi

Este Artículo me llego por medio de Correo Electrónico, de parte de Mariano Spinardi, donde me pide que lo publique aquí en Blogs Cristianos.
Para mi es un honor y privilegio incluir textos que ayuden a los demás a su crecimiento espiritual con Dios.

Demos gracia a Mariano por su dedicación. Si queremos visitar mas articulos sobre el Autor, aqui les dejo su Blog: Eterna Palabra

Texto enviado por Email:
Hermano, bendiciones!.
Ayer he escrito la siguiente nota, que pongo a tu consideración para que la estimes subir a Blog Cristianos. Deseando que te encuentres bien, te mando un grande abrazo.
Mariano.
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1º Juan 1:6
Juan, ese viejito cariñoso, es inspirado aquí por Dios mismo para ser durísimo con nosotros, con el propósito de sincerarnos y mantenernos en la verdad en base a conceptos elementales del Camino del creyente.


Permítame tomar el texto a la inversa:
Si no PRACTICAMOS la VERDAD, mentimos. Si mentimos, andamos en tinieblas. Si andamos en tinieblas, NO TENEMOS comunión con Él.

Tratemos de ver la mentira en nuestra vida como una gran gota de tinta negra en agua transparente. Has visto alguna vez?. La tinta se esparce, enturbia el agua cual si tuviera tentáculos, la contamina por completo, y finalmente, si la gota de tinta fuera grande, la luz que antes traspasaba cristalinamente el envase que contiene el agua ahora rebota, retrocede y muchas veces se torna indetectable.

No por ello la luz deja de ser luz ni de ser pura como siempre lo es. NO asi los creyentes: la práctica de la mentira como un hábito maligno, nos aleja de la presencia de Dios. Y "practicar" la mentira tiene muchas facetas. Puede estar disfrazada de muchas cosas.

Pero practicar la mentira es, ante todo, abominación para Dios. NO mentimos al prójimo ó al hermano, como no pecamos contra ellos en primer medida. Siempre que mentimos y pecamos, contra Dios mismo lo hacemos. Que por consecuencia, padezcan los que nos rodean a causa de nuestra falta de comunión con Dios, es otro asunto.

Porque la falta de comunión con Él INDEFECTIBLEMENTE hará, causará, ocasionará un efecto rebote: los que verdaderamente están en comunión con Él no podrán estar en comunión con nosotros, ya que los que son del Espíritu buscan a los que son del Espíritu, y se atraen entre sí.

Si no practicamos la verdad, sufrimos otra consecuencia grave: NO CREEMOS. El creyente está mandado a creer; lo que mi hermano me dice, eso creo sin cuestionar. Pero si estoy en tinieblas, todo me resulta suspicaz, en todo veo una posible mentira, la detecto, la huelo, la presiento. Porqué?. Pues porque de tanto practicarla me es familiar, asi como para los que son del Camino le son familiares los que son de Él, aun cuando jamás se hayan conocido. Dos creyentes que se ven por primera vez, luego de un par de horas juntos, sienten un afecto, una comunión, una unidad casi inquebrantable con su hermano. No te ha pasado?.

Juan cuestiona la mentira de tal manera, que para derribarla utiliza la espada más letal contra ella, su antítesis:
la VERDAD como nexo absolutamente indisoluble entre vos y Dios, entre yo y Dios. Cuando practicamos la verdad hay una serie de certezas que nos traen calma y paz en todo tiempo. Sabemos que estamos limpios, puros, santos delante de Dios, lo cual nos trae la libertad de poder hablar con Él y contar con Él y su bendición en TODO momento. Jesús nos dijo que "la verdad nos hace libres". Libres de ataduras, de cárceles, libres de tinieblas, de tropiezos, libres de las fuerzas del mal, ya que "resistiendo al diabló él huirá de nosotros".

La verdad es un bálsamo en un mundo en el que con enorme facilidad la mentira nos hiere, nos decepciona, nos constriñe. La verdad es un cielo abierto para aquél que anduvo en la mentira, en la tiniebla, y no tenía comunión con Dios. La verdad...es el camino para acceder a su presencia santa sin el temor de caer un día fulminados como Ananías y Safira que mintieron solo por el placer de hacerlo.

La verdad realmente, libera de la opresión y la oscuridad. Cuando la posees, tienes en tu corazón el tesoro más grande de tu existencia, la llave a todas las bendiciones de Dios, en todo momento. El que practica LA VERDAD, anda en esta vida como Adán en el huerto: Dios mismo caminaba a su lado complacido.

Finalmente, la verdad es uno de los muchos atributos de Dios, es parte de su escencia incorruptible y santa, y es parte también de la "imagen y semejanza" a la que fuimos concebidos. Por eso, la mentira es ante todo una injuria al Dios justo y tres veces SANTO que nos dió la vida eterna a travez de su hijo Jesucristo.

No te dejes engañar: la mentira tiene patas cortas, siempre la luz la derretirá con su pureza y hará trizas al que la practica. Bendiciones.
1Jn 1:6 "Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;".