miércoles, 18 de mayo de 2011

El zancudo de la depresión


Una de estas noches, un zancudo estuvo picoteando mi cuerpo y llegué a pensar que era un zancudo vampiro porque no se cansaba de beber mi sangre.  A tal punto llegó la situación, que no pude dormir toda la noche al escuchar los zumbidos del bendecido insecto.

¡Y qué feo es querer dormir y no poder hacerlo! Es terrible ponerte el pijama, apagar la luz y no tener sueño por más que tengas una almohada confortable hay algo que no te deja dormir...

Durante esta semana, después de lo zancudo... Pude sentir como tú estabas siendo picoteado por la depresión, por el desanimo, por esa preocupación constante... Te pude ver dando vueltas en tu mente y aunque continúas realizando tus actividades habituales, como si nada estuviera sucediendo, aún "el calvario lo llevas por dentro".

Nadie sabe lo que causa tu tristeza, ni siquiera se imaginan lo mal que te sientes contigo mismo, tampoco se han percatado de las palpitaciones de tu ojo y menos conocen las vueltas que das en la cama tratando de conciliar el sueño... pero lo que sí sé es que existe algo... Yo lo llamo zancudo, ¿cómo lo llamas tú?

La Biblia te pregunta "¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón? ¡Pondré mi esperanza en Dios! Nuevamente lo alabaré, mi Salvador y mi Dios"
Salmo 42:11 NTV

Fíjate cómo se inicia el verso... ¿Por qué? Esto quiere decir, ¿en qué mal momento decidí deprimirme? ¿Vale la pena esta depresión? ¿Acaso es bueno que mi corazón esté tan triste y que no vea a Dios en mi vida?

La depresión hace que veas tu vida sin esperanza, que todo se vuelva gris, que maximices tus problemas y que no veas a Dios junto a ti cargándote durante el proceso. Pero déjame decirte, que no puedes seguir viviendo como zombie... solo trabajando, estudiando y con ese zum zum depresivo retumbando tu oído... retumbando en tu mente. La vida sin esperanza... no es vida, el escuchar el zumbido depresivo en tu mente, una y otra vez, no te hará bien ni te permitirá sacar el ímpetu y las ganas de vivir que existe dentro de ti.

¿Acaso no has salido de eventos peores? No hay mal que dure mil años. Esta enfermedad es pasajera, pronto mejorará tu situación económica, tus hijos volverán al camino correcto, tus oraciones serán respondidas... Sí, se viene una promoción a tu vida, estarás abrazando tu bendición más pronto de lo que imaginas.

Prepárate porque ya está por amanecer... Recuerda que la noche no dura para siempre, recuerda que después de la noche siempre aparece un amanecer y es allí que podrás ubicar al zancudo, encender la luz de Dios y matar a todos los zancudos que te permitieron conciliar el sueño de Dios en tu vida.

¿Y cómo lo haces? "... cantando salmos e himnos y canciones espirituales entre ustedes, y haciendo música al Señor en el corazón"  Efesios 5:19


Busca alegrarte y piensa que si ha llovido tanto sobre mojado es porque también la alegría que está por llegar, será muy grande. Así que vuelve a alabar a Dios, vuelve a cantarle con todo tu corazón porque el amanecer en tu vida será inminente, tu Salvador está de tu lado. Pon tu esperanza en Él, que desde los cielos hay una gran mano que sale dispuesta a encender la luz en tu vida... y con un matazancudos gigante para acabar con los vampirines...

Cobra ánimo, canta, baila, disfruta... Has eso que te alegra y conversa con Dios.

Mi oración al terminar este artículo es: "Dios mío, sé tú la esperanza y el porrista de la persona que me lee en este momento. Sácalo de la depresión, enciende una nueva luz en su vida, fulmina los zancudos que lo atormentan y que experimente esa vida feliz que tienes para él".

Por Wenddy Neciosup