martes, 24 de mayo de 2011

Cuentas en Rojo - Devocionales Cristianos

Me ha sucedido a lo largo de mi vida. El balance de mi economía siempre ha sido desfavorable. Las cuentas siempre han estado en rojo, inflando las deudas, exasperando los ánimos, afligiendo las esperanzas. Dando por tierra con lo que cuesta tanto construir, en un abrir y cerrar de ojos.


He de ser honesto: los créditos han sido la causa principal de mis desvelos y ansiedades. Nada peor que la fecha que llega para pagar la cuota de tal ó cual préstamo, y saber que no hay conqué. ¿Dios querrá que le honremos?. ¿Porqué el Señor nos hace llegar hasta el límite a veces para pagar los compromisos adquiridos?. ¿Cuántas veces hemos pagado en intereses de intereses pequeñas fortunas, sueldos enteros?.

Primero debería preguntarme cuál fue la causa para pedir ese crédito, cuál fue el motivo de ese gasto impropio:
"Yo tenía tal cosa, pero quería una mejor, una más moderna, la que tenía ya era obsoleta, ya no es lo que el mundo usa...". Yo tenía un abono de telefonía pero no me alcanzaba para hablar todo lo que quería hablar por mi cómodo y efectivo celular,entonces subí el valor de mi abono, y ya pago el doble de lo que pagaba hace un año apenas."

"Yo tenía tres canales de televisión libre, pero...todo el mundo tiene cable prepago. Más y más horas de tele, más dibujitos para mis hijos, más novelas para mí, más cine. Yo quiero que ese chupete electrónico llene mis horas vacías...esas horas que no le ofrezco a Dios, que no salgo a caminar con mis hijos, con mi esposa, esas horas que no aprovecho para visitar a algún hermano que hace rato que no veo, ese tiempo que no le dedico a mi devocional."

"Yo solía comprarme esos vaqueros de saldo que no estaban tan mal, mientras estuvieran limpios y presentables. Pero a mi esposa le gusta que vista BIEN...entonces comencé a comprar ropa de "marca" adquiriéndola con tarjeta de crédito, a veces pactando cuotas por lo largo interminable de un año. Y al año, esa ropa ya es viejísima."

Veo...siendo objetivo, que el mundo me ha entrado por los ojos. Y lo que eran deseos genuinos mientras fueron humildes frente a la mirada atenta de Dios, se han transformado en pasiones malignas, para satisfacción del enemigo que a toda costa quiere hundirnos más y más en su sistema, en su mundo, en su Kosmos destructor. Pasión por tener, pasión por adquirir, pasión por consumir.

Yo deseo tanto lo que el mundo tiene, que aún a costa de mi ansiedad voy a tener en mi propia casa un acceso a Internet propio porque...si no, estoy incomunicado, no tengo acceso a este mundo que me queda tan cómodo entrarle por el teclado de mi propia pc. Soy anticuado, añejo, estoy lleno de antigüedades.

Qué haré entonces para solucionar este problema?.

Deberé transformarme en un menonita, en un troglodita?. Me he preguntado alguna vez porqué no poseo mi propio hogar, y sigo alquilando, entregando todos los meses esa porción de sangre que nunca vuelve, por algo que ni siquiera es mío?. He sacado cuentas de cuántas casas podría yo haber pagado con lo que despilfarré tan alegremente?. He puesto el mismo deseo por adquirir bienes de temporada por el anhelo correcto de luchar por una casa propia?. He hecho las colas que corresponden frente a las autoridades?. He hecho los trámites correctos?. Me he esforzado de madrugada por llegar temprano al ente que regula la entrega de viviendas?. "Ah, a veces sucede que el plan que salió hace poco "no me quedaba cómodo" era lejos, en calles de tierra, sin cloacas, y pegado a un barrio marginal....".

¿Es el deseo de una casa propia acaso algo malo?. Vamos por partes: Dios no tiene nada contra la prosperidad. Todo lo contrario, Él la entusiasma, la promete, la promueve, la inculca. Pero la base de esa aprobación de Dios es la ACEPTACIÓN de lo que se tiene por su Gracia, y la constancia de una vida de ORACIÓN y DEPENDENCIA de su divina voluntad. Tal vez...Él quiere que nuestra cruz sea simplemente "vivir con lo justo" que se traduce en tener la certeza de que NUNCA nos faltará el pan en nuestra mesa, y mucho menos para nuestros hijos, y que no tendremos necesidad de mendigar.

Si esa forma de vivir te incomoda, te molesta, y vos querés lo que no podés poseer, vos incluso envidiás cómo vive tal ó cual hermano, a vos te gusta "esa casa" "ese auto" "esas vacaciones" ese "estilo de vida" que tienen tantos otros menos vos...tenés tus Cuentas en ROJO.

Porque nuestro tesoro debe estar en el cielo. Nuestro corazón debe estar con el Rey. Allá el campo está lleno de frutos de tierra santa que llenarán nuestros graneros, y jamás, nunca más, nos faltará nada. Buscar vivir en esta tierra con la mirada puesta en su reino, en su justicia - porque si hay algo injusto completamente es este sistema en el que persistimos estar atados - lo demás...será añadido, de tal manera, que lo que sea que poseas te satisfaga, te contente, te traiga alegría, dicha.

Un trozo de pan en una mesa donde abunda el amor familiar, el de tu esposa, el de tus hijos, es el tesoro más abundante en esta tierra. El saber que poseemos la bendición de Dios - en tanto hagamos su voluntad - debería, como a Pablo, alcanzarnos de verdad para decir "en todo se tener contentamiento, en abundancia, en escasez...".

El mundo pasa, y sus deseos...no nos conformemos a este siglo, a este sistema...no hagamos tesoros donde la polilla y el orín corrompen...uhhhh qué sabio Dios. Cuánta dicha y delicia hay en su palabra, cuánto ha luchado Él para que no nos hundamos en las cuentas mal adquiridas y los deseos de este mundo. Y sin embargo, tozudos, nosotros también estamos gran parte de nuestra vida "dando coces contra el aguijón". Ese aguijón casi siempre tiene forma de banco, de financiera, de resumen de tarjeta de crédito.

Habrá llegado para mi la hora de "ya basta"?. Podré recuperar mi paz al acostarme sabiendo que no le debo nada a nadie y le he honrado pagando todos mis compromisos?. Y cómo haré eso, si lo que gano ahora ni siquiera me alcanza para pagarle a cada cual su deuda?. Ay, gran dilema...otro crédito más grande tal vez?. Cierro las puertas a los acreedores y me mudo de ciudad para empezar de nuevo en otro lado, dejando "los muertos financieros" en el camino y en el olvido?. El olvido de quién?. "El que encubre su pecado no proseperará..".

Pero si querés REALMENTE honrar a Dios y salirte de este hoyo en el que estás metido por tus malos deseos...detenete!. Deci BASTA. Dejá el cable, internet, bajá el abono, no uses tu tarjeta. Y si no te alcanza...salí a vender pan. Hacelo con tus hijos, con tu esposo...encontrá dicha en eso. Dios te va a honrar, en tanto le honres a Él. No le vuelvas la espalda a las responsabilidades adquiridas. Lamentablemente habrá consecuencias, sin dudas. Talvez estés años para pagar ese mísero crédito que finalmente no te sirvió para nada. Pero si aprendiste la lección, TE ASEGURO que estarás lleno de satisfacción cuando te des cuenta, que PODÉS vivir sin créditos, podés vivir sin consumir lo que consume el mundo y sin anhelar lo que anhela el mundo. Y las cuentas, pasarán del rojo al rosa, y del rosa al blanco...y ya no más. Y habrás aprendido la lección. Y serás felíz sin dudas y sin deudas, porque habrás hecho la voluntad del Padre. Continúa haciéndolo!.

En cuanto a mí anhelo en mi corazón, tener un PLAN DE VIDA. A la medida de lo que Dios me da, de lo que le pido y me otorga. No quiero más que eso. Porque mi porción y mi copa DESEO que seas vos, mi Señor.

1Jn 2:16 "Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
1Jn 2:17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre."

Escrito Por: Mariano Spinardi
Artículo enviado por correo electronico
Para: Blogs Cristianos
Fuente: Eterna Palabra