Como bien lo sabemos este es otro Estudio Biblico del programa radial la Biblia Dice.
Donde un oyente pregunta lo siguiente:

La consulta de nuestro amigo oyente de Punta Arenas, Costa Rica dice así: Cuando Pedro vio en visión ese lienzo que bajaba con todo tipo de animales inmundos y la voz que le decía: Pedro, levántate, mata y come, Pedro dijo que él nunca había comido nada inmundo. A esto el Señor le dijo que no llame inmundo a lo que él había limpiado. Yo tenía entendido que el Señor Jesús derramó su sangre en la cruz para limpiar a los pecadores, no a los animales. Entonces ¿por qué dijo a Pedro que había limpiado a los animales inmundos?

Gracias una vez más por su consulta. Vamos a dar lectura al pasaje bíblico al que Usted hace referencia. Se encuentra en Hechos 10:9-16. La Biblia dice:

Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta.
Act 10:10 Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis;
Act 10:11 y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra;
Act 10:12 en el cual había de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo.
Act 10:13 Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come.
Act 10:14 Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás.
Act 10:15 Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.
Act 10:16 Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo.

Pedro se encontraba en Jope. Dios se había manifestado en visión a un gentil llamado Cornelio y le había pedido que envíe hombres a Jope para hacer venir a Pedro. Cornelio envió a dos criados y un soldado. Los dos criados y el soldado de Cornelio estaban en camino a Jope, y mientras se acercaban a su destino, Pedro subió a la azotea de la casa de Simón el curtidor para orar. Era como el medio día, la hora sexta. Mientras oraba, le sobrevino gran hambre, y mientras le preparaban algo para comer, le sobrevino un éxtasis.

Esto es un poco diferente a una visión. Según la definición del diccionario, éxtasis es el estado del alma, caracterizado interiormente por cierta unión mística con Dios mediante la contemplación y el amor y exteriormente por la suspensión mayor o menor del ejercicio de los sentidos. En este estado mental, Pedro vio el cielo abierto y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra.

En el lienzo había todo tipo de cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo. Mientras Pedro veía esto, se oyó una voz que decía: Levántate, Pedro, mata y come. Pedro sabía que todo esto era del Señor y por eso, su primera reacción fue: Señor, no. Pedro era un buen judío y por tanto jamás había comido algo que según la ley de Moisés era considerado inmundo. En el lienzo había algunos animales inmundos o no aptos para que los judíos lo coman, conforme a lo que dictaminaba la ley de Moisés. La respuesta del Señor fue: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común o inmundo.

Esto se repitió por tres veces hasta que aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo. En la ignorancia, a veces hacemos o decimos cosas incongruentes. Pedro lo hizo. Reconoció que quien le hablaba era Dios, el Señor y sin embargo dijo: Señor, no. Si él es Señor no se le puede decir no. Si se le dice no, entonces él no es Señor. Pero ¿Qué significaba todo esto? Pedro no lo supo inmediatamente sino que se quedó perplejo, buscando sentido a lo que acababa de pasar. Pero muy pronto se aclaró todo.

Ocurrió cuando llegaron a la casa donde estaba Pedro y el Espíritu Santo le dio instrucciones de ir con ellos, por cuanto ellos habían sido enviados por Dios. Pedro fue y llegó a Cesarea donde estaba Cornelio y luego de los saludos, Pedro entró a la casa de Cornelio donde estaban reunidos muchos gentiles como Cornelio. Pedro entonces dijo lo que tenemos en Hechos 10:28 donde leemos lo siguiente:

Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo;

Aquí está la respuesta a su duda, amable oyente. Esos animales inmundos que en estado de éxtasis vio Pedro bajando del cielo, simplemente eran un símbolo. Simbolizaban a los gentiles. Pedro lo entendió así y por eso dijo que mediante esa experiencia en estado de éxtasis, Dios había mostrado a Pedro que a ningún hombre llame común o inmundo. Esto abrió la puerta para que Pedro predique el Evangelio a Cornelio y los que estaban en su casa y muchos recibieron a Cristo como Salvador y fueron perdonados de sus pecados.

De manera que, amable oyente, efectivamente, Dios no está en planes de salvar animales o de limpiar o purificar animales que la ley de Moisés consideraba ceremonialmente comunes o inmundos.

Dios está en planes de traer salvación tanto a judíos como a gentiles, a quienes los judíos consideraban como ceremonialmente comunes o inmundos. Para hacer esto posible, Dios envió a su Hijo unigénito, el Señor Jesucristo, quien derramó su preciosa sangre en la cruz del calvario, para limpiar del pecado a todo aquel que en él cree y le recibe como Salvador.

Autor: David Logacho
Fuente: www.labibliadice.org