lunes, 14 de febrero de 2011

¡Qué más podemos pedir!


Días atrás me encontré con un matrimonio de edad avanzada, paso cancino pero seguro y aunque no gozan de la mejor salud -debido a la edad- me contaron que tenían nietos y tres bisnietos y que era cierto que la buena salud no está tan buena y que estaban con ciertas complicaciones propias de los años, pero podían caminar y disfrutar a sus bisnietos; y el anciano concluyó el diálogo precisamente con estas palabras: "¡que más podemos pedir!"
Fueron estas cuatro palabritas las que llamaron mi atención, porque reflejan el corazón de muchos hoy en día que se encuentran satisfechos por disfrutar de la vida y no ven nada más allá de lo que tienen.
Que diferentes resultan ser las expresiones del propio Señor Jesucristo "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad y se os abrirá" Mateo 7:7 (RVR 1960) que nos invitan con toda libertad a pedir, buscar y hallar de la sobreabundante provisión, favor y misericordia que Él tiene dispuestas para todo aquel que con plena confianza simplemente se adentra en su presencia y pide con insistencia reverente.
Muchos se cansan de pedir al no ver respuesta inmediata; otros simplemente dejan de tocar la puerta y algunos ya no buscan nada más viviendo en una conformidad asfixiante y es por lo mismo que no consiguen nada más.
Debemos tener presente que el trono de Dios está a nuestro alcance y la puerta de acceso es fácil tocarla por lo tanto, bien haremos en continuar con nuestra incesante oración y llamar ante Él en una actitud reverente pero llena de convicción, sabiendo que es posible hallar más de Su abundante misericordia.
Que el paso de los años nunca esculpa en nuestro corazón el desánimo ni la pereza pensando que ya poseemos todo y que nada más se puede pedir, impidiéndonos de ese modo disfrutar de más y mejores bendiciones que el Padre Celestial quiere prodigarnos.

Por Escriba Diligente - Chile