martes, 22 de febrero de 2011

¿Dios quiere que nuestra Fe sea inteligente?

Hola, os he publicado un articulo que recientemente lei en el Blog de vuestro hermano en la Fe, Mariano Spinardi, el cual me parecio de bendicion y hoy quiero compartirlo con todos ustedes.

Muchos creen que Dios nos demanda creer, tener FE en Él, dejando nuestra razón de lado. Creer sin medida ni excepción aquello que el Señor nos enseña a travéz de su bendita palabra, no es igual a dejar de utilizar nuestro cerebro y ponerlo "en remojo".

Dios quiere que nuestra Fe sea inteligente. Que pongamos todo nuestra capacidad de materia gris a meditar profundamente en su consejo y podamos adoptarlo concienzudamente, no robóticamente, como autómatas.
Es por eso, que Él en su gracia nos permite ser, a veces, hasta escépticos. "Cómo?. Esto es así?. Cómo va a ser así?. No lo comprendo!." Preguntas y auto respuestas a nuestras dudas que nos acosan a lo largo de nuestra vida como creyentes.

Sin embargo, bien sabemos, porque lo hemos leído tantísimas veces, que el Señor ni siquiera a los santos hombres que eligió para inspirar la escritura de los libros de la Biblia, los privó ni de sus sensaciones, ni de sus estados de ánimo, ni de sus esperanzas y sueños. Ejemplos:


El primero que me viene a la mente, Juan 21
25 "Jesús hizo también muchas otras cosas, tantas que, si se escribiera cada una de ellas, pienso que los libros escritos no cabrían en el mundo entero." Pienso", Juan, de su puño, dice "pienso" tal cosa y el mismo Señor ha permitido su punto de vista, por supuesto, en completa sintonía con el pensamiento de quien persevera en la mente de Cristo.

Otro, Pablo en 1º Corintios 7
12 "A los demás les digo yo (no es mandamiento del Señor): Si algún hermano tiene una esposa que no es creyente, y ella consiente en vivir con él, que no se divorcie de ella.13 Y si una mujer tiene un esposo que no es creyente, y él consiente en vivir con ella, que no se divorcie de él.14 Porque el esposo no creyente ha sido *santificado por la unión con su esposa, y la esposa no creyente ha sido santificada por la unión con su esposo creyente. Si así no fuera, sus hijos serían impuros, mientras que, de hecho, son santos.

15 Sin embargo, si el cónyuge no creyente decide separarse, no se lo impidan. En tales circunstancias, el cónyuge creyente queda sin obligación; Dios nos ha llamado a vivir en paz.16 ¿Cómo sabes tú, mujer, si acaso salvarás a tu esposo? ¿O cómo sabes tú, hombre, si acaso salvarás a tu esposa?

17 En cualquier caso, cada uno debe vivir conforme a la condición que el Señor le asignó y a la cual Dios lo ha llamado. Ésta es la norma que establezco en todas las iglesias.18 ¿Fue llamado alguno estando ya *circuncidado? Que no disimule su condición. ¿Fue llamado alguno sin estar circuncidado? Que no se circuncide.19 Para nada cuenta estar o no estar circuncidado; lo que importa es cumplir los mandatos de Dios.20 Que cada uno permanezca en la condición en que estaba cuando Dios lo llamó.21 ¿Eras *esclavo cuando fuiste llamado? No te preocupes, aunque si tienes la oportunidad de conseguir tu libertad, aprovéchala.22 Porque el que era esclavo cuando el Señor lo llamó es un liberto del Señor; del mismo modo, el que era libre cuando fue llamado es un esclavo de Cristo.23 Ustedes fueron comprados por un precio; no se vuelvan esclavos de nadie.24 Hermanos, cada uno permanezca ante Dios en la condición en que estaba cuando Dios lo llamó.

25 En cuanto a las personas solteras, no tengo ningún mandato del Señor, pero doy mi opinión como quien por la misericordia del Señor es digno de confianza.26 Pienso que, a causa de la crisis actual, es bueno que cada persona se quede como está.27 ¿Estás casado? No procures divorciarte. ¿Estás soltero? No busques esposa.28 Pero si te casas, no pecas; y si una joven se casa, tampoco comete pecado. Sin embargo, los que se casan tendrán que pasar por muchos aprietos, y yo quiero evitárselos.

29 Lo que quiero decir, hermanos, es que nos queda poco tiempo. De aquí en adelante los que tienen esposa deben vivir como si no la tuvieran;30 los que lloran, como si no lloraran; los que se alegran, como si no se alegraran; los que compran algo, como si no lo poseyeran;31 los que disfrutan de las cosas de este mundo, como si no disfrutaran de ellas; porque este mundo, en su forma actual, está por desaparecer.

32 Yo preferiría que estuvieran libres de preocupaciones. El soltero se preocupa de las cosas del Señor y de cómo agradarlo.33 Pero el casado se preocupa de las cosas de este mundo y de cómo agradar a su esposa;34 sus intereses están divididos. La mujer no casada, lo mismo que la joven soltera, se preocupa de las cosas del Señor; se afana por consagrarse al Señor tanto en cuerpo como en espíritu. Pero la casada se preocupa de las cosas de este mundo y de cómo agradar a su esposo.35 Les digo esto por su propio bien, no para ponerles restricciones sino para que vivan con decoro y plenamente dedicados al Señor.

36 Si alguno piensa que no está tratando a su prometida como es debido, y ella ha llegado ya a su madurez, por lo cual él se siente obligado a casarse, que lo haga. Con eso no peca; que se casen.37 Pero el que se mantiene firme en su propósito, y no está dominado por sus impulsos sino que domina su propia voluntad, y ha resuelto no casarse con su prometida, también hace bien.38 De modo que el que se casa con su prometida hace bien, pero el que no se casa hace mejor.

39 La mujer está ligada a su esposo mientras él vive; pero si el esposo muere, ella queda libre para casarse con quien quiera, con tal de que sea en el Señor.40 En mi opinión, ella será más feliz si no se casa, y creo que yo también tengo el Espíritu de Dios. "


"Les digo yo", "en mi opinión", "yo preferiría"... suficiente, verdad?. Nuevamente, en línea con la mente de Cristo, es Dios mismo quien "autoriza" a Pablo dar su opinión respecto de estos temas, que no podemos dejar de tener en cuenta lo extremadamente importante de lo que se está tratando. Nada menos que del noviazgo, el matrimonio.

Pero esto a modo de ejemplo. El punto central de este escrito es, que meditaba respecto de aquello que dice el mundo de tantos creyentes, incluso de mí mismo: "les han lavado el cerebro!". Ustedes no piensan por sí mismos"...y cosas por el estilo. Muchas veces de nuestros propios familiares. Otras, de queridos amigos. Otras veces, de apenas conocidos. Juzgar, prejuzgar.

Qué podremos decir nostros a esto?. Nada, como si no hubiéramos cometido ese pecado de ponernos en jueces de nuestro prójimo alguna vez. Reitero: Dios nos anhela, nos quiere en cuerpo, mente y espíritu. Quiere de nosotros nuestra razón, quiere nuestros pensamientos, quiere que le amemos comprendiendo porqué lo hacemos. Nunca nos pediría que "suicidemos" nuestro intelecto, que para eso Él nos lo dió.

Ahora, es cierto. Incomprensibles cosas nos acontecen en nuestra vida. Pedro, Pablo, tantos otros hombres de Dios, sufrieron terribles calamidades MIENTRAS estaban sirviendo al Señor con toda su vida. Lo comprendieron ellos en su momento?. No pensaron, no le dijeron: " Pero Señor!. mi vida es tuya y me sucede esto??" ?. Seguramente que sí. Y allí viene esa cosa tan tremenda llamada FE.

Hebreos 11
1 "Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve." Ciertamente, fácil de decir. Nuestra Fe - regalo divino, gracia de Dios - es puesta a prueba a cada instante de nuestra vida, todos los días, a toda hora. incluso cuando nada, ni bueno ni malo nos acontece, la fe nos es puesta a prueba en el simple hecho de si nuestro pensamiento ha perseverado en el Señor ó hemos estado "cazando pajaritos" todo el día, perdiendo el tiempo precioso que nos ha sido dado, ahora que "los días son malos"...malísimos diría yo.

Pensamientos que afianzan y protegen nuestra fe, provienen de Él.


Filipenses 4
8 "Por último, hermanos, consideren bien - piensen concienzudamente - todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio."

El Señor nos desea en contínuo coloquio con Él. Elaborando pensamientos dignos, teniendo una respuesta de SU gracia ante cada cosa - no "espiritualizando todo" por ejemplo, hasta el mate que me acabo de tomar - sino apoyándonos en una fe inteligente, que lo busque permanentemente en el momento adecuado y para el propósito idóneo.

Filipenses 2 nos manda a ver a Cristo y pensar en su mente, en su forma de resolver, de meditar, de mirar. Nunca el Señor tuvo que reprocharse un mal pensamiento, una mala mirada. Todo en Él fue genuino, perfecto, sublime. Él como hombre, tuvo perfecta Fe en el Padre Celestial, y estaba "conectado" cada segundo del día y más aun. Aspirar a tener su mismo "sentir" nos tomará todo nuestro esfuerzo emocional, espiritual, pero también mental.

No te engañes...Él quiere que utilicemos nuestro cerebrito, aun en la fe, sobre todo en la fe.

Fuente: eternapalabra.blogspot.com