jueves, 13 de enero de 2011

TULIPANÍZATE

¿A ti también te hicieron “el fuchi”? Con esto me refiero a que te rechazaron o te tuvieron en poco. A mí me sucedió muchas veces en mi infancia y adolescencia… Tenía el deseo de encajar en un grupo pero ese grupo no quería que yo encajara con ellas.

En el patio del colegio era yo contra “el mundo”… pensando, conversando conmigo misma, riéndome de mis propias ocurrencias y aislándome para no tener amistades. ¿No sé si te sientas identificado(a) conmigo? Pues no te habló de “un amigo imaginario” sino del cerrarte a los demás.

Una vez en mi afán de hacer “amigas” llevé una bala que mi tío policía me había obsequiado y me puse a jugar con ella.  Estaba tan contenta con mi regalo que quería compartirlo con alguien y me acerqué a una niña para enseñársela y ella pensó que yo la iba a matar… y ¡echó a correr despavorida! La perseguí por todo el patio solo con el deseo de mostrarle lo que tenía en mis manos pero terminé en la dirección del colegio con una monja gritándome y llamando a mis padres por mi “conducta violenta”… ¿pueden creerlo? A los pocos días la niña dejó de asistir al colegio y a mí me dijeron que “se había vuelto loca” y que había sido internada… ¡la mentira más grande! Porque años más tarde, me la encontré en un conocido centro comercial mientras yo hacía compras y me explicó la verdad: Sus padres habían decidido vivir en otro lugar y empezar una nueva vida…

¿Cuántos hemos creído mentiras sobre nosotros mismos? Mucha gente pudo habernos rechazado por el lugar en el que vivíamos, por el color de nuestra piel, por tu sexo (esperaban varón  y fuiste mujer), por tu apellido autóctono, por tartamudear al hablar, porque se te pasó y no llegaste al baño… ¿Tuviste alguna “chapa vergonzosa”? No me la digas porque yo no te diré la mía… Quizá no te gusta tu cabello o alguna parte de tu cuerpo latino… Te dicen “estás gorda, ¿cuándo empiezas la dieta?”.

Descubrí una gran verdad que me cambió la vida: “No soy lo que otros piensan de mí… Soy lo que Dios piensa de mí y yo le creo lo que Él dice de mí misma… y él me dice en Rut 4:15b “…y ella es de más valor para mí que siete hijos.”  … ¡Wow! y ¿por qué? “Porque te amo y eres, ante mis ojos, preciosa y digna de honra” Isaías 43:4b (NVI) Tú y yo tenemos un gran valor, Dios nos ama tal y como somos, ¡sí! “así como estás en este momento”.

Es tiempo de tulipanizarte y salir de la burbuja del rechazo… Te explico: En el año 1554, el embajador austriaco Busbecq quería saber el nombre de una flor desconocida que lo había dejado asombrado porque la planta entera: tallo, hojas y flores estaban comprimidos y encerrados dentro del bulbo o  la pequeña burbujita, esperando para salir en la primavera y así sorprender a todos con sus preciosos colores. El comercio internacional de flor cortada de los tulipanes tiene un valor global aproximado de 11.000 millones de Euros, este tipo de cultivo se inicia a partir de los bulbillos y se necesitan dos años para alcanzar bulbos de tamaño comercial ya que se deben utilizar suelos arenosos y bien drenados.

Sucedió de la misma manera conmigo al conocer la verdad de lo que Dios pensaba de mí, estaba en mi bulbito encerrada en el rechazo, sin querer abrirme a nadie, pensando que no habría un lugar donde podía encajar.  Pero en realidad, no sabemos todo lo valiosos y lo preciosos que somos. A veces pensamos que lo nuestro es estar en suelos arenosos y solitarios,  llenos de problemas, desconocido por los demás, queremos pasar inadvertidos… pero cuando sale a la luz el tulipán deja a la gente maravillada por su belleza  y recibe la admiración de muchos.

Así que hoy, mírate a través del amor de su hijo Jesús, que no hubiera muerto por ti si es que no fueras tan valioso… Él fue el único que murió por ti, nadie más lo ha hecho… entonces si una opinión vale sobre ti,  que sea la de Él… a las demás hazlas “fuchi” .

Lucas 6:22-23 (Traducción en lenguaje actual) "Dios los bendecirá a ustedes cuando la gente los odie o los insulte, o cuando sean rechazados y nadie quiera convivir con ustedes. La gente los tratará así sólo porque me obedecen a mí, el Hijo del hombre. Siéntanse felices, salten de alegría, porque Dios ya les tiene preparado un premio muy grande. Hace mucho tiempo, su propia gente también trató muy mal a los profetas".

Sucederá contigo, como con el Tulipán, cuando te abras y te muestres tal como eres… serás libre de rechazo, empezarás a vivir brillando y  serás admirado por muchos. Dios tiene para ti un premio muy grande, te hará florecer… tú decides ¿qué opinión cuenta para ti?