martes, 4 de enero de 2011

Decisión: Acción firme


"Se propuso no contaminarse..." Daniel 1:8 (NVI)

La decisión resuelta siempre va seguida de acción. No puedo quedarme en sólo proponerme las cosas sino que debo concretarlas, llevarlas al puerto final. Una empresa siempre tiene sus planes de trabajo, propuestas de expansión pero llevará a cabo las que realmente son viables y rentables.
Ahora bien, para nosotros los creyentes no es muy provechoso decir "entregué mi corazón al Salvador" sin que al menos haya una pequeña evidencia de esa rendición. Todo el mundo, o la mayoría de éste ostenta el título de "cristiano" pero son muy pocos los que en verdad por convicción y acción sigue a Jesucristo.
Ser cristiano - no es simplemente asistir a la parroquia o templo todos los días domingos, escuchar la proclamación del evangelio o el sermón y participar de la eucaristía o cena del Señor - no mi amigo, declararse cristiano es ser el reflejo de Cristo en todo lugar donde estemos (pues "cristiano" es un Cristo pequeño).Ser cristiano es creer en primer término, que la solución al problema del pecado está en Jesucristo el Salvador y que, habiendo recibido el perdón de esos pecados al apropiarse por fe del sacrificio de Jesucristo en la cruz (sin mediación de rituales ni prácticas que distan de lo establecido en la Biblia)- ha de tener la firme disposición de vivir la vida en torno al que nos amó con gran misericordia y compasión.
Decisión y acción es el reto constante. Si en un momento decidí creer en este maravilloso Señor, también vivo para Él llevando buenos frutos como evidencia del amor y perdón recibido. Así entonces, me propongo con firme determinación honrarle y respetarle en medio de mi hogar, en el trabajo, con los amigos, en el bus donde me movilizo y no sólo en las inmediaciones de la capilla o templo que frecuento una vez a la semana.
Con ánimo pronto, alegría y agradecimiento, me cuido para no contaminarme, pues le pertenezco por siempre...
Por Escriba Diligente - Chile