domingo, 21 de noviembre de 2010

¿Qué sucederá con los creyentes que por no servir a Cristo verdaderamente se queden en el Rapto?

Hola, primeramente quiero decirte que este estudio bíblico se basa en el programa radial la biblia dice, del doctor y maestro David Logacho.
Aquí esta el texto original del autor.

Desde Panamá nos escribe un amable oyente para hacernos la siguiente consulta: ¿Qué sucederá con los creyentes que por no servir a Cristo verdaderamente se queden cuando Cristo venga por su Iglesia? La Biblia dice que Dios va a permitir que un espíritu de mentira entre en algunas personas para que mueran creyendo en la mentira. Esto será en la tribulación, ¿Es que esas personas ya no tendrán oportunidad de ser salvas una vez Cristo venga? Esto está en 2 Tesalonicenses 2:11-12

Aquí la respuesta por parte del programa:
El arrebatamiento es un evento en el cual tomaremos parte todos los creyentes, independientemente del grado de madurez espiritual que tengamos cuando ello ocurra. En otras palabras, el derecho para participar en el arrebatamiento no resulta de estar sirviendo al Señor, sino de haber recibido a Cristo como único y personal Salvador. Con esto no estoy afirmando que no sea importante servir al Señor, es muy importante y necesario, pero de ninguna manera es lo que determina si un creyente participará o no en el arrebatamiento.

Los que se queden en este mundo cuando ocurra el arrebatamiento no serán los creyentes que no estén sirviendo a Cristo, sino únicamente los incrédulos. Muy bien. Una vez que ha quedado esto claro, me gustaría referirme al texto que usted ha mencionado en su consulta. Se encuentra en 2 Tesalonicenses 2:11-12. Para tomar en cuenta el contexto, permítame leer desde el versículo 1 hasta el versículo 12. La Biblia dice: Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos,
2Th 2:2 que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
2Th 2:3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
2Th 2:4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

2Th 2:5 ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?
2Th 2:6 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste.
2Th 2:7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.
2Th 2:8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;
2Th 2:9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,
2Th 2:10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

2Th 2:11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira,
2Th 2:12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

Todo este pasaje bíblico tiene que ver con la manifestación del Anticristo durante la tribulación. En la parte que a usted le interesa, dice que el advenimiento del Anticristo es por obra de Satanás con gran poder y señales y prodigios mentirosos. Su poder de convencimiento acompañado de esas señales sobrenaturales hará que muchos caigan en el engaño. Pero note amable oyente, que los que van a ser engañados son los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

De aquí parte la doctrina que los que tuvieron la oportunidad de recibir a Cristo como Salvador antes que ocurra el arrebatamiento y en su incredulidad no lo hicieron, serán engañados por la palabra y las señales del Anticristo durante la tribulación. Estos son los que no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Es a estas personas a quienes Dios les envía un poder engañoso, para que crean a la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.